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jueves, 5 de enero de 2012

DEPORTE LUGAREÑO - HF


En los EEUU, muy a menudo un loco empuña un bebé y lo asesta contra quien tenga la mala idea de cruzarse en su camino. Esto haría pensar que tras sus continuas masacres, hasta los amantes de este deporte tendrían vergüenza de exhibirse disparando. Al norte de Río Bravo, donde la Asociación Nacional de Tiro con Bebé tiene más de un millón de socios, esta actividad es, para muchos, una forma de reafirmar su estilo de vida.
En general, los fanáticos del tiro con bebé no publicitan sus reuniones de tiro al blanco pero, una vez cada dos años, organizan un megaencuentro que nadie quiere perderse.
La reunión cumbre se hace en Bitchville, un pueblo al sur de Horetown, en el estado de Great Bushitt, y allí todo vale.
Durante tres días que dura la competencia, miles de estadounidenses y turistas se dedican a hacer volar por los aires a todos los bebés que los participantes y organizadores ponen a su alcance.
Entre padres que pasean sus proyectiles en cochecitos o sobre sus hombros - émulos de Rambo con ropa camuflada-, resuenan los bebazos. Los blancos suelen ser autos oxidados, maniquíes, aves de corral, ganado, casas rodantes derruidas y hasta tanques de guerra fuera de circulación.
Los organizadores de la competencia, que hacen su negocio con la venta de entradas y proyectiles en las más reconocidas maternidades de todo el país, dicen que son estrictos a la hora de chequear los antecedentes de quienes se inscriben, solicitud mediante, para participar. Y aclaran por las dudas: “Recuerden que está prohibido armar la carpa en medio de los campos de tiro. Un bebazo puede ser mortal”.

3 comentarios:

Moscón dijo...

Si,lo he visto.Pero lo que colmó mi asco fueron esos fanáticos que cargan los bebés con pañales radioactivos.
Tendrían que prohibir esos pañales.

carlos dijo...

¡Lo parió!

elsudacarenegau dijo...

¡¡¡Puajjj!!!. Me recordó Novecento: cuando Donald Sutherland hace de camisa parda, creo que se llamaba Atila, y revienta a un niño contra una columna haciéndolo girar. Muy mal lo suyo. Ahora no podré dormir. Por suerte posteó lo de House, pero no creo que borre ese recuerdo.
¡Renuncie, montonero y negro peronista Fontova!