Los presidentes, en la actualidad, conviven hasta el hastío. Abrumadoramente intoxicados de tanta integración regional. Se encuentran con demasiada frecuencia. Ya carece de sentido disponer, incluso, de embajadores. Para complejidad del sistema multilateral, el ámbito latinoamericano no detiene la creación de nuevos organismos. Se entrecruzan las competencias. Ahora, sin saber aún muy bien para qué demonios sirve, y en un marco magnífico de solemne inutilidad, nace, en la probeta, el CELAC. Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños
CELAC, que buen nombre para un laxante.
ResponderEliminarAnónimo, está mejorando la puntería. En efecto, la idea es hacer cagar a los yankis.
ResponderEliminarLos presidentes, en la actualidad, conviven hasta el hastío. Abrumadoramente intoxicados de tanta integración regional. Se encuentran con demasiada frecuencia. Ya carece de sentido disponer, incluso, de embajadores.
ResponderEliminarPara complejidad del sistema multilateral, el ámbito latinoamericano no detiene la creación de nuevos organismos. Se entrecruzan las competencias.
Ahora, sin saber aún muy bien para qué demonios sirve, y en un marco magnífico de solemne inutilidad, nace, en la probeta, el CELAC. Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños