LA BRUJA.
"Va a arder una bruja en la hoguera otra mañana en la que el fuego es obrero de la Santa Inquisición. En un palco obispos y damas de hedores perfumados preparan sus pañuelos para tapar sus narices disimulando euforias y suspiros, ansiosos de dolor. Un millonésimo día más en la historia del mundo. El hermoso amanecer continúa ajeno a todo, la plaza está repleta y la gente no para de aullar, pidiendo a gritos que comience la función. Una más va a morir quemada. Se la acusa de haber curado heridas con la sola pasada de su mano, invocando al mismísimo Dios. Por todo eso, sus cenizas a los rastrojos, dice la habitual sentencia del tribunal. Con el exasperado bramido general se enciende la hoguera y comienza el espectáculo. Pero la bruja no se agita ni grita de dolor, sino que comienza a entonar una hermosa canción que dice que los caminos que llevan al cielo no están clausurados por orden de nadie. Y la multitud indignada no para con el abucheo y las pedradas, porque la bruja sigue cantando entre las llamas."
Esa bruja jamás arderá.
ResponderEliminarY los besos K me pirran.
Quiero mas!!!!!