El Comando Amelia es un comando de alumbrado, barrido y limpieza,
de acción pequeña pero contribuyente.
¡AMELIA VENCE!

miércoles, 9 de mayo de 2012

ALLÁ LEJOS, ATRÁS - HF







No sé si todo era más tranquilo,
pero era más claro, grande y luminoso.
Era la sorpresa de ver, oler, palpar
y oír todo por primera vez.
El recuerdo de la hermosa voz de mi vieja
cuando me acunaba, con su olor inolvidable,
cuando jugar con mi trompo superaba
cualquier intento de comprender la espiral del universo,
más fácil y divertido que la meditación o el arduo yoga.
Cuando los Reyes Magos realmente existían,
cuando me esperaban tantos cumpleaños,
cuando jugar con mis soldaditos
no tenía olor a sangre humana,
cuando los grandes eran
verdaderos colosos vistos desde abajo,
cuando el viento y los truenos  
hasta tenían sabores y olores súbitos
y las nubes eran de algodón,
cuando todo, cualquier cosa, se podía dibujar
sin haber cursado la escuela de bellas artes,
cuando obras sanitarias era un edificio lleno de agua,
cuando no sabía que mi canario estaba preso,
cuando llorar no daba vergüenza y reír era tan fácil,
cuando mi mejor proyecto era poder afeitarme como mi viejo,
cuando la plaza era el paraíso y mis amigos sagrados,
cuando la magia era mamá cocinando,
cuando todo era esperar lo mejor,
cuando todavía no me imaginaba
nada de todo esto.  

4 comentarios:

Hilda Mendoza dijo...

Las veces que habré jugado con los soldaditos de mis primos!!! No, no tenían olor a sangre humana. pensábamos que eran para protegernos, eran "los buenos"... Si hasta los Reyes los traían!!!
No nos imaginábamos todo esto, no. Que vendría una pareja de sobrevivientes a sacarnos del letargo a que nos habían sometido. Que venían con ideales, con proyectos, que eran hijos de nuestras mismas madres...
Y ahora compañero, ahora volvemos a esperar lo mejor!!!!
Me gustó mucho, qué digo mucho?? muchísimo!! lo que publicaste.
Un abrazo

Hilda Mendoza dijo...

Ah!!! y es como si fuera la primera vez!!!!!

El Sudaca Renegau dijo...

Me ha dejado pensando... Gracias. Algún día habrá un tinto y capaz que un pan con mermelada de moras y frutillas.

Daniel Mancuso dijo...

me acordé del olor a masilla de los autitos de lata rellenos de la misma... las baldozas cuadriculadas del patio... ¡uh!